Ya esta aquí Atamán, toda una gema de Bodegas Barbadillo
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Ya esta aquí Atamán, toda una gema de Bodegas Barbadillo

Aparece Atamán, bajo el lema “Quien guarda, halla”. Ni mas ni menos que 5 décadas hemos tenido que esperar para poder disfrutar de una creación única e inigualable por una de las mejores Bodegas del Sur, de nuestro Sur de España.

Barbadillo vuelve a sorprendernos, como ya lo hiciera con Zerej, de vuelta y media, y esta vez lo hace con Atamán una magnífica colección compuesta por 4 variedades de vinos y licores : Ponche, Vermut, Cacao e Inquina.

Estas cuatro propuestas son fruto de los años, de la falta de luz, de los mágicos fallos del sistema de control, del cariño del trasegador, la aquiescencia del arrumbador y la complicidad del capataz. Son cuatro locuras perdidas en esquinas, en botas que nadie miraba, no fuera ser que tuviera que explicar qué guardaban. Las cuatro, extremas. No podemos llamarlas reliquias ni nada parecido porque nunca fueron vinos de Jerez stricto sensu. Ni falta que hace.

Hay algo común en estos vinos sacados de las esquinas: todos fueron olvidados hace 40 años. En aquel momento, alguien decidió dejar de embotellarlos y abandonarlos a su suerte. Gracias, querido amigo, fueras quien fueras.

Estas son las propuestas:

atamán barbadillo

ATAMÁN VERMÚ / DISPONIBLE 250 BOTELLAS / AÑO
BODEGA ANGIELOTTI: 6 DAMAJUANAS AL AÑO DE UN TOTAL DE 125 DAMAJUANAS Y 5 BOTAS
Corría un rumor entre los nuevos locos del vermú. Se decía que Barbadillo tenía un vermú viejo en bota. Corría el rumor y era cierto. En una esquina había siete botas que quedaron olvidadas hace 40 años. Vermú en botas viejas de Jerez y con las recetas perdidas. Corría el rumor porque alguna botella cayó en manos de locos por el vermú como Villalgordo o Rayco Fernández. Corrió porque hubo quien se puso pesado en robar alguna botella para compartirla con los amigos. La Casa tuvo dos marcas de vermú: Atamán y Aventurero. Al parecer, ambas compartieron raíces. Así que lo peor ha sido decidirse por uno de los nombre. ¿Con cuál te hubieras quedado tú? ¿Acaso sabes qué es un atamán?

ATAMÁN INQUINA / DISPONIBLE 250 BOTELLAS / AÑO
BODEGA ANGIELOTTI: 4 DAMAJUANAS AL AÑO DE UN TOTAL DE 93 DAMAJUANAS Y 14 BOTAS
Nunca tuvo la mención de noble. Nunca tuvo premios ni consideraciones de altos vuelos. Lo llamaban reconstituyente como quien habla de un medicamento de baja intensidad. Quizá lo fuera. No haremos nosotros de abogado del diablo. Trataron a este vino con inquina. Quizá lo merecía. Si 40 años redimen, ha llegado su hora. Ahora puede salir al mundo alardeando de mala fama, provocando. Es como si en este tiempo hubiera concentrado amargor, preparando amenazante su vuelta.

ATAMÁN PONCHE / DISPONIBLE 80 BOTELLAS / AÑO
BODEGA DE BRANDIES: 2 DAMAJUANAS AL AÑO DE UN TOTAL DE 43 DAMAJUANAS
De los cuatro, el ponche es el más niño. Hemos encontrado registros de las últimas ventas en el 93. Cuando escribíamos esto nos propusimos abrir alguna botella antigua y ponerla en comparación con el mismo producto muchos años de guarda en bota jerezana después. Si os preguntáis por los cambios, dejad de hacerlo… son demasiados como para entenderlo. Teníamos una cosa en la botella, parado en el tiempo, probablemente evolucionado de alguna manera, pero fiel a lo que se embotelló hace 40 años.
Teníamos otra cosa en la bota, otra cosa, donde el ponche se recordaba, bien es cierto, pero bajo una capa de misterio. Como si el hubiera vuelto mucho tiempo después y nadie le reconociera.

ATAMÁN CACAO / DISPONIBLE 40 BOTELLAS / AÑO
BODEGA DE BRANDIES: 1 DAMAJUANA AL AÑO DE UN TOTAL DE 25 DAMAJUANAS
Debió haber cacao en este vino hace muchos años. A veces no aparece. Se ha convertido en otra cosa, en algo diferente. No sabemos ponerle nombre, todavía. La sensación es de duda y placer, como quien disfruta de un sorbo dado a algo desconocido, a ciegas, mientras en el ambiente se intuyen velas y suena John Coltrane. Por aquellos años, el cacao venía aún por mar desde los puertos de Fernando Poo. Quizá algo de aquel mundo exótico haya quedado atrapado dentro, esperándonos con los brazos abiertos.

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