El papel de los Taninos en el Vino
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El papel de los Taninos en el Vino

El papel de los Taninos en el Vino

Tras tomar un sorbo de vino tinto, los taninos nos producen esa sensación de aspereza, sequedad y amargor tanto en la lengua como en las encías y dientes.

Pero… ¿Qué son los taninos realmente?

Los taninos son uno de los polifenoles más importantes de la uva. Abundan en la madera, especialmente roble y castaño, en las raíces, en multitud de frutas y es muy abundante en el vino tinto debido a su múltiple procedencia: pieles y pepitas de las uvas, los rapones y la crianza en madera.

Entre todos los alimentos que poseen taninos, son los del vino tinto los que tras recientes estudios han demostrado poseer mayores propiedades saludables para el organismo, como por ejemplo la capacidad de bloquear la formación de endotelina-1, una molécula señal que produce la constricción de los vasos sanguíneos, lo cual disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

¿Para qué sirven los taninos?

Los taninos ayudan a saber si el vino se encuentra en su punto óptimo para ser consumido y cuándo debe consumirse.

Si tenemos intención de saber si el vino puede guardarse durante más tiempo en la bodega, debemos aprender a diferenciar los diferentes tipos de expresión del tanino: Si hablamos de taninos robustos, sólidos o bien construidos cuando son abundantes; percibiremos una sensación áspera.  Sin embargo, si el tanino es apenas perceptible hablamos de taninos menores, amorfos o sin definición.

Tipos de taninos

Para analizar el tipo de tanino de un vino, debemos dar un pequeño sorbo y retener el vino durante unos 10 segundos. Con esta acción, determinaremos  Llegados a este punto podremos determinar ante que tipo de tanino nos encontramos y las posibilidades de evolución y guarda del vino.

  1. Si apreciamos sequedad leve en las encías, el tanino es dulce y aterciopelado y el vino se encuentra en su punto óptimo para ser consumido.
  2. Si aparece una sensación de sequedad puede deberse a dos motivos: bien que a la dureza tánica le acompañe un aroma de madera vieja (se han utilizado barricas demasiado antiguas), o bien que existe un exceso de maceración de la uva.
  3. Por último, si la tanicidad se vuelve ácida, salina, deja el paladar jugoso y no es necesario pasar la lengua por las encías para recuperar la salivación, decimos que los taninos se muestran sedosos y nos indican que sí estamos ante un vino con capacidad de guarda.

 

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